A cuatro leguas de Pinto
y treinta de Marmolejo
existe un castillo viejo
que edificó Chindasvinto.
Perteneció a un gran señor
algo feudal y algo bruto,
se llamaba Sisebuto,
y su esposa, Leonor.
Con sus hijos la encerró,
son la Urraca y el Juanillo,
en la torre del castillo.
Sin causa los recluyó.
Y en menos de un minuto
tras un buen plan idear
decidieron escapar
de Sisebuto "El Bruto".
Al lado de la ventana
cuerda y polea tenían,
de dos cestos disponían,
para la gran escapada
Descansa un cesto en el foso
con piedra de 30 kilos,
el otro, arriba tranquilo,
esperando muy gozoso.
Hasta aquí una puesta en escena algo singular de la situación.
A continuación se señalan una serie de explicaciones y condiciones a tener en cuenta para conseguir la fuga.
- Se puede descender con seguridad en un cesto, siempre que el peso de quien, o quienes lo ocupen, no exceda en más de 6 kg al peso cargado en el otro cesto.
- Cuando un cesto desciende, el otro sube, sin riesgo para los ocupantes, si se respetan los pesos.
- Cada cesto puede alojar hasta dos personas, o una persona y la piedra.
- La polea sólo funciona cuando el peso del cesto que esté arriba, sea mayor que el peso del otro cesto.
- Leonor pesa 78 kg, Juanillo 36 kg y Urraca pesa 42 kg.
En el vídeo se puede ver un primer paso para iniciar la fuga.
¿Qué otros pasos han de dar
utilizando ambos cestos
preparados y dispuestos
a buscar la libertad?
(Las dos primeras redondillas corresponden al poema "El conde Sisebuto" de Joaquín Abate, publicado en 1.899)
